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El arte de la Enología


Es posible que en en algún momento hayas escuchado la palabra “Enología” y de inmediato te hayas imaginado cosas, que probablemente tengan que ver con Medicina o Biología. O al menos eso es lo que la mayoría de las personas pensarían, al desconocer por completo el término. Lo cierto es que su significado dista mucho de estas disciplinas y se adentro dentro de una industria que por muchos, es considerada un auténtico arte: la elaboración de los vinos. Ese es el tema que nos compete ahora en Ecologiteca y que además de estar relacionado de alguna forma con la Naturaleza, se convierte en un verdadero placer una vez que el producto final llega a nuestro paladar.

enología

Y es que ¿quién podría negarse a degustar un buen vino? Esta bebida tan especial resulta el acompañamiento perfecto en muchas comidas y ocasiones especiales, e incluso ha demostrado aportar interesantes beneficios en el área de la salud, (siempre y cuando se disfrute con moderación, claro está).

Enología: una ciencia y un arte a la vez

Los procesos artesanales y específicos que intervienen en la industria de los vinos, abarcan desde el cultivo de los viñedos hasta la comercialización de la bebida, pasando por el añejamiento de los vinos, su embotellamiento, conservación y hasta la degustación por parte de sommeliers o catadores. Si hablamos de Ecología, nos encontraremos con que actualmente, son muchos los fabricantes que optan por aprovechar métodos de siembra órganica para las uvas y procesos que son amigables con el Medio Ambiente, en el resto del procedimiento.

Los vinos ecológicos de hecho, se han convertido en un producto con cierta demanda en el mercado. Cada vez son más las personas que optan por un estilo de vida “verde” en todos los aspectos.

Aspectos que se toman en cuenta dentro de la Enología

Cuando se trata de producir buen vino, son varias las características a tener en consideración. Los fabricantes artesanales en especial, lo saben y es por ello que cuiden cada detalle de los que mencionamos a continuación y que han llegado a caracterizar a la Enología; como una de las técnicas más singulares dentro de la industria de las bebidas.

  • El aroma. El primer sentido que entra en contacto con lo que vamos a degustar es la nariz  y los olores que pueden entrar en juego, una vez que se está por beber una copa de vino, son más diversos de lo que te puedes imaginar. Dentro de los mismos entran los aromas afrutados y balsámicos, los vegetales, especiados y hasta los que incluyen esencias animales, como el musgo y el cuero. Un detalle crucial es el hecho de saber preservar diversos olores en especial, que pueden llegar a convertirse en parte del sello personal de diferentes vinos en específico.
  • El aspecto. No hablamos de la presentación de la bebida en sí, sino de como luce una vez que se ha servido, porque también puede variar. Aquí entran en juego características como el color, el cuerpo o la consistencia de su líquidez, la calidez del grado alcohólico, la nítidez, si el vino es espumoso o frizante o si cuenta con efervescencia. Resulta de lo más importante puesto que cuando se ha sentido su gusto, todas las distinciones anteriores contribuyen a la experiencia de probar cualquier vino por primera vez.
  • La sensación. Este último detalle reúne también muchos criterios, de los cuales podemos destacar algunos como la flexibilidad y la ligereza en alcohol, si su tacto al paladar resulta aspéro o aterciopelado, si contiene poca o demasiada acidez o cuan amplia es la consistencia del cuerpo. Los catadores más experimentados son capaces de hablar con detalle acerca de todos estos puntos, que para la mayoría de la gente pueden ser imposibles de expresar. No obstante, es imposible negar que todo buen vino tiene siempre un gusto único y excelente, para quienes gozan de la buena bebida.

La Enología como estudio

En algunos países como Argentina, Chile o España, existen carreras profesionales enfocadas en el estudio de la Enología y que se encargan de formar a profesionistas, con la capacidad de colaborar de manera científica en los métodos utilizados para la elaboración de vino. Esta no es una opción muy recurrente en la mayoría de los lugares; aunque puede llegar a tener bastante campo, si se sabe contactar con fabricantes expertos.

Los licenciados en Enología estudian materias como lo son la Química, la Ingeniería Agronóma, Biología y Farmacia. Es así como llegan a aprender habilidades y conceptos que son muy útiles, al encontrarse con las medidas necesarias para el cuidado del suelo y los cultivos. Algo que por cierto, también es muy compatible con el Medio Ambiente, ya que sin los conocimientos que se necesitan aplicados de manera adecuada, muchos cultivos no podrían alcanzar su máximo potencial y resultarían no del todo beneficiosos, para el terreno donde se encuentran sembrados.

Hasta aquí llega nuestro artículo de hoy en Ecologiteca, que esperamos que haya sido de tu agrado. La próxima vez que tengas la oportunidad de probar una rica copa de vino, seguramente recordarás que detrás de esta bebida, hay una disciplina muy compleja que probablemente, también ha sido amistosa con el planeta.

Por si las dudas, la mejor recomendación que podemos brindarte es buscar marcas de vinos ecológicos en la ciudad donde vives; pues seguro das con alguno elaborado artesanalmente y con un sabor inigualable. Y recuerda: si vas a tomarlo frecuentemente, no debes excederte de más de una copa al día.


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