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¿Qué es un ecosistema acuático?


Una parte muy importante de la biodiversidad que existe en el planeta, son los muchos ecosistemas que podemos encontrar en su superficie. Hay tantas especies de animales y plantas que en ellos conviven, que hablar de cada uno de ellos detenidamente resultaría algo bastante extenso. A pesar de ello, el día de hoy nos ocuparemos de mostrarte de forma concisa uno de los ecosistemas más bellos que podemos encontrar en la Tierra: el acuático. Debajo de superficies como lagos, ríos y mares, se esconde un mundo que vale la pena conocer y que te puede sorprender gracias a la belleza y riqueza que posee. ¡Acompañános a descubrirlo!

acuático

Definición de ecosistema acuático

Se le denomina como ecosistema acuático a cualquiera que se encuentre asentado en áreas de agua, como los óceanos, las lagunas, los pantanos y los ríos, por mencionar algunos. En estos sitios llegan a coexistir diferentes especies de flora y fauna, que necesitan de las condiciones específicas que imperan ahí para sobrevivir. Así mismo, es posible distinguir dos tipos de estos ecosistemas que son los siguientes:

  • Ecosistemas marinos. Son aquellos que están asentados en aguas saladas, tales como las de los mares, las marismas y los óceanos. Se caracterizan por poseer una gran estabilidad que incluso, llega a superar a la que existe dentro de los ecosistemas terrestres. No obstante, factores como la luz del sol, el nivel de concentración de la sal y la temperatura, varían conforme aumenta la profundidad en todos ellos. Esto hace que las condiciones de vida varíen bastante en distintos niveles; lo cual explica porque a día de hoy, se piensa que nos faltan por conocer bastantes especies de flora y de fauna asentadas en lo más profundo.
  • Ecosistemas de agua dulce. Se le llama así a los que se hallan en lugares con aguas dulces, como los pantanos, los ríos, las lagunas y los lagos. A diferencia de los ecosistemas anteriores, no cuentan con un nivel muy extenso de profundidad y la cantidad de sales es muchísimo menor. De la misma forma resultan bastante importantes para la subsistencia del hombre y otros seres vivos, debido a que suponen las únicas fuentes válidas de agua potable que pueden consumir. Su diversidad de animales y plantas también es más reducida.

Hábitats de agua salada

Aún dentro de los ecosistemas marinos es posible distinguir varios hábitats distintos, que cambian en función de la profundidad en la que se hallan. En la zona más cercana a la superficie, son naturales las concentraciones de plancton; pequeños organismos acuáticos que requieren de la luz solar para desarrollarse y que a su vez, le sirven de alimento a otros animales del mar. Un nivel más abajo se hallan lugares como los arrecifes de coral, estuarios y saladares, donde abundan las especies tropicales y numerosos bancos de peces.

En los niveles más bajos, existen especies que pueden adaptarse a las bajas temperaturas y la oscuridad que cada vez se vuelve más penetrante. La existencia de animales que nos parecen muy extraños; debido a que solo estamos acostumbrados a ver los que habitan en los niveles superiores, es algo que llega a sorprender. Entre ellos, se encuentran depredadores que incluso aprovechan habilidades muy curiosas para atraer a sus presas para alimentarse.

En los ecosistemas marinos conviven desde las especies más grandes de mamíferos como las ballenas y tiburones, hasta los organismos más pequeños como el plancton de tamaños microscópicos.

Clasificación de los ecosistemas acuáticos

Este tipo de ecosistemas pueden clasificarse en base al movimiento del agua que en ellos se observe. Y las categorías para ello quedan de la siguiente manera:

  • Ecosistema de humedad. Se trata de un sitio que se encuentra inundado de agua durante la mayor parte del año.
  • Ecosistema lótico. Se caracteriza por tener aguas que corren y un buen ejemplo de ello, son los ríos.
  • Ecosistema léntico. Posee aguas quietas o en las que en todo caso, llega a haber un movimiento mínimo, como ocurre en los manantiales.

La manera en que el agua se comporta dentro de un ecosistema acuático, tiene mucho más que ver con sus formas de vida de lo que te imaginas.

Como podemos preservar los ecosistemas acuáticos

Cualquier ecosistema acuático es de gran valor para nuestro planeta y por lo tanto, resulta primordial protegerlos. De ellos no solo obtenemos alimento y algunos recursos naturales como las algas, que se pueden usar en la medicina. También forman parte del equilibrio natural de la Tierra. Desafortunadamente las acciones humanas han conseguido dañar a muchos de ellos, con accidentes como el derrame de plataformas petroleras, el verter desechos tóxicos, la concentración de basura que llega hasta los óceanos y una extracción desmesurada de especies de flora y fauna.

No obstante, la mejor manera de reducir y combatir estos daños es adoptando las siguientes medidas:

  1. Separar la basura y reducirla en la medida de lo posible. En la actualidad, es alarmante el nivel de desechos que flotan en los óceanos llegando a contaminar y matar a numerosas especies de flora y fauna. Materiales como papel, cartón, metales y sobretodo plástico, son sumamente nocivos y pueden acabar con la vida de los animales marinos no solo por envenenamiento, sino interfiriendo en su camino y provocándoles heridas. Es por eso que también resulta indispensable mantener las playas muy limpias y evitar tirar basura en ellas.
  2. No fomentar la contaminación de las aguas. No solo las empresas petroleras y químicas llegan a hacer bastante daño en este aspecto, sino que también las personas pueden ser responsables. Esto, utilizando productos como jabones o detergentes no biodegradables en exceso, provocando demasiado polución y con ello facilitando las precipitaciones de lluvia ácida y hasta tirando desechos como empaques, latas o plásticos en sitios como lagos y mares. Una conducta más responsable en estos casos puede evitar la pérdida de valiosos ecosistemas.
  3. Evitando la caza indiscriminada de ciertos animales marinos. Hay muchas especies como las tortugas, los peces y las ballenas, por mencionar algunos; que son cazados de maneras innecesarias para aprovechar su carne, su grasa o incluso hasta para tráficarlos, en el caso de algunos de ellos. Esto es algo que los pone en peligro de extinción y con ello amenaza la biodiversidad que existe en los ecosistemas de agua. Actualmente, hay asociaciones que velan por su seguridad y a las que puedes seguir y apoyar vía Internet.
  4. Apoya la causa. Al igual que existen campañas y más de una asociación que velan por la diversidad de mares, ríos y otros sitios acuáticos; los hay también que luchan por promover su cuidado y hacer que muchas áreas sean protegidas de las acciones humanas. Muchos estudios se realizan al mismo tiempo, para investigar cual es la mejor manera de cuidar de ellos. Tú puedes apoyarlos estando al tanto de lo que hacen, enviando algunos donativos de vez en cuando o ayudando a promocionar su causa.

Solo tomando una actitud más consciente ante este tipo de ecosistemas y otros que nos rodean, es como podemos preservarlos y asegurarnos de que seguiremos disfrutando de ellos por bastante tiempo.

Esperamos que hayas disfrutado de este artículo. Comentános que te parece y vuelve a visitarnos muy pronto, ¡aún tenemos muchas más sorpresas que estamos ansiosos de compartir contigo!


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