Todo sobre la crisis de refugiados sirios

El tema internacional que más está dando de que hablar en este momento, es el enorme éxodo de refugiados que vienen desde Medio Oriente para buscar asilo en Europa. Escapando de una guerra que tiene ya cinco años asolando sus tierras, todas estas personas han desatado una migración de magnitud enorme, a tal grado que no se había visto nada parecido desde la Segunda Guerra Mundial. ¿Cómo es que hemos llegado a tal punto y como fue que se originó esta crisis? Hoy en Ecologiteca, te hablamos sobre todos los detalles de la situación de los que tienes que estar enterado.

refugiados

Siria y el conflicto armado

Antes que nada, es necesario comprender de donde surge todo este problema. Siria es una república árabe que se estableció como tal a partir de 1941, después de que las colonias se independizaran del dominio francés. Hasta hace pocos años, se trataba de un sitio relativamente seguro para vivir en el Medio Oriente, a diferencia de otros territorio como Afganistán o Irak. No obstante, las cosas han cambiado drásticamente.

Desde 1970, la familia al-Asad es la que ha asumido el poder, estableciendo una dictadura sobre todos sus habitantes. El gobernante Hafez al-Asad se mantuvo como líder hasta el año 2011, en que se dio su fallecimiento. Su hijo Bashar al-Asad, asumió el cargo y entonces estalló la guerra civil.

Dicho evento coincidió con la llamada «Primavera Árabe», en la cual varias poblaciones de la región se alzaron contra los régimenes dictatoriales de sus gobiernos. Los casos más sonados fueron los de Túnez y Egipto, que lograron derrocar a sus gobernantes en poco tiempo, siendo un ejemplo para otras ciudades.

En Siria, al-Asad no permitiría que lo removieran de su puesto tan fácilmente y comenzaron a tomarse crueles medidas contra la ciudadanía que era opositora a su partido. Sin embargo han pasado algunos años y como era de esperarse, ya no tiene control sobre la totalidad del territorio. Son varias las facciones que se lo disputan y la más sanguinaria de todas, es la del Estado Islámico, que comenzó peleando en Irak desde la década anterior y ya se ha extendido por una buena parte de Siria.

Los civiles de Siria

A causa de la guerra que asola su país, cuatro millones de personas han tenido que abandonar sus tierras y emigrar a Europa. Aunque recientemente se le ha prestado atención a este fenómeno, lamentablemente no tiene nada de nuevo.

Hace ya dos años que una gran cantidad de migrantes sirios dejan sus casas a diario y ciertamente no es la única consecuencia que ha acarreado el conflicto. Más de 230,000 vidas de civiles han sido tomadas y más de 11 millones de personas, han sido desplazadas de su lugar de origen en esta región.

Siria e Irak son los países que más afectados han resultado.

A inicios del 2015, ACNUR (Alta Comisión de las Naciones Unidas para los Refugiados) advertía que el número de refugiados había rebasado los límites y que Europa tendría que prepararse para recibir cantidades masivas de gente, pues la mayoría de ellos intentarían llegar a los países europeos para escapar de la guerra.

La primera parada para todas estas personas es Grecia, que hasta la fecha ya ha recibido a más de 124,000 refugiados. Se sabe que hasta ahora, hay más de 2000 de ellos que han fallecido, tratando de cruzar el Mediterráneo.

Al principio, la Unión Europea estableció que solamente le daría acogida a 40,000 personas. Hoy no obstante, ha aceptado darle asilo a 120,000, después de que la triste tragedia de un niño encontrado ahogado en las playas de Turquía le diera la vuelta al mundo. A pesar de ello, estos números están lejos de ser realistas con el número de migrantes que se acercan: la ONU ha afirmado que se deberá preveer la llegada de por lo menos 200,000 refugiados.

¿Y a dónde van los refugiados?

Si bien la mayoría de ellos anhela llegar a Europa e incluso buscar asilo en América, los hay quienes han buscado cobijo en Jordania, Líbano y Turquía. Esta última es la que cuenta con una mayor concentración de migrantes, pues ya están viviendo allí más de 1,8 millones de ellos. Sus campos de refugiados han llegado al límite de su capacidad desde que un par de años atrás, se ofreciera a recibir a toda esta gente.

Es por eso que el continente europeo se ha convertido en la meta de llegada para la mayor parte de la población que sale de Siria. Lamentablemente, no todos se han sensibilizado lo suficiente ante el conflicto o bien, tienen intención de ofrecer asilo a una parte insuficiente de gente refugiada.

Se trata de un asunto complicado, pues debemos reconocer también que un desplazamiento tan grande de personas acarrea consigo varias complicaciones para el resto de países, sean desarrollados o en vías de.

Lugares que están a favor y en contra del éxodo de refugiados

Como es de esperarse, son varios los países que se han manifestado en contra de la llegada de refugiados a Europa. En este momento, Hungría es uno de los que se encuentra en la mira. Siendo un área de acceso hacia las regiones a las que muchos anhelan llegar (como Austria y Alemania), todos los días tiene que presenciar a miles de personas que intentan cruzar el territorio; usualmente sin intenciones de registrarse, pues el mayor temor de los refugiados es que los deporten de nuevo a su país o bien, tener que apegarse a la ley europea que establece que el primer país de llegada, es aquel en el que se debe solicitar asilo.

Entre las medidas que el gobierno húngaro ha tomado para controlar el éxodo, se encuentra la construcción de un enorme muro durante el mes de julio y la retención de migrantes en campos para refugiados; mismos de los que se ha tenido noticias que afirman que las condiciones allí, son infrahumanas.

Otros países que se han opuesto a dar acogida son Polonia, Bulgaria, Estonia, Eslovaquia y la República Checa, en donde existe mucho prejuicio por las creencias musulmanas que profesa la mayor parte de la población que proviene de Siria. Sin embargo, hay sitios que contra todo se han mostrado dispuestos a prestar su ayuda.

Alemania ha adoptado una política de solidaridad con los refugiados, principalmente por parte de la canciller Angela Merkel. El gobierno alemán ha puesto a disposición todas las facilidades para acoger a tantos de ellos como le sea posible, ofreciendo incluso educación y sustento. Islandia, es otro país que pese a su limitada extensión territorial, ha declarado que abre sus puertas a los migrantes. En América, países como México y Uruguay también se encuentran dispuestos a recibir a una cuota de ellos; aunque por la distancia, se entiende que es mucho más complicado que crucen hacia dicho continente.

España por otra parte, ha asumido una posición más bien neutral ante el asunto, afirmando que aceptará dar asilo a la cantidad de refugiados que establezca la Unión Europea.

Por su parte, el primer ministro de Gran Bretaña ha cambiado su postura de desacuerdo a una radicalmente opuesta, a raíz de la triste noticia del fallecimiento de Aylan Kurdi, el niño sirio que fue encontrado ahogado en una playa de Turquía; diciendo que el país puede acoger a miles de personas.